La pastorela del Diablo
PERSONAJES
LUZBEL (Diablo Mayor)
TRAMPOSO (Diablo menor)
(Barbero)
BURLÓN (Diablo menor) (Burlesco)
PEREZOSO (Diablo menor) (Flojo)
IRACUNDO (Diablo menor)
(Corajudo)
SACATÓN (Diablo menor) (Miedoso)
MIGUEL (Arcángel)
GABRIEL (Arcángel)
RAFAEL (Arcángel)
ALEGRÍA (Ángel)
ENTUSIASMO (Ángel)
ERMITAÑO
BARTOLO (Pastor esposo)
GILA (Pastora hija)
REBECA (Pastora esposa)
MARÍA (Virgen)
JOSÉ (Esposo de María)
“Dios siempre vence”
Escena I
La escena se desarrolla en el infierno, música tenebrosa,
Luzbel furioso camina de un lado hacia otro hablando, mientras Tramposo
escondido lo escucha
LUZBEL: Siempre lo mismo, siempre
lo mismo, año tras año es lo mismo, en todas las pastorelas participo y siempre
lo mismo, pervierto a los pastores, al ermitaño y hasta los Reyes Magos y tiene
que aparecer la mosca en la sopa: el maldito Miguel que casi me arranca la cola,
he mandado a mis mejores diablos, pero a todos los retagila igual, y ya no
ajusto con las muletas y vendas que hay, y para colmo llega el meloso de
Gabriel y se lleva a todos a adorar a ese mocoso, pero este año tiene que ser
diferente, pero, ¿qué voy a hacer? ¿Qué voy a hacer? (Se queda pensando y hablando algo que luego rechaza, mientras le
diablillo se le acerca poco a poco hasta que le dice:)
TRAMPOSO: Jefe…
LUZBEL: ¿Y ahora qué? No me
digas que Salinas se quiere volver a salir de su caldera
TRAMPOSO: No, a ese ya lo
amarramos de las orejas y no podrá salir, y si se saliera tiene de guardia al
mochaorejas.
LUZBEL: Entonces Maradona volvió a tratar de meterse al cuarto de la
Marihuana.
TRAMPOSO: No jefe, como hay
algunos argentinos y creen que es dios y le aplauden y alaban, él ya se la
creyó y no se acuerda del cuarto.
LUZBEL: O Hittler quiso acabar
con todos los fariseos judíos que tengo el la alacena.
TRAMPOSO: No, tampoco, a ese
junto con Sadam Husseim, George Bush, Osama Bin Laden y Fidel Castro los
tenemos jugando a las guerritas y las escondidas.
LUZBEL: Entonces, ¿A qué
chingados vienes?
TRAMPOSO: Jefe de mi negra alma,
el diablo más perverso, despiadado y malvado que haya existido.
LUZBEL: (entremetiéndose
enojado) Deja ya de tratar de embaucarme y dime qué quieres.
TRAMPOSO: Está bien jefe, pero
no se enoje, escuché lo que decía hace rato y le traigo una solución a su
problema.
LUZBEL: ¿Cuál?, ah pero eso sí
te advierto, que si no funciona, en navidad comeremos “diablo al pastor”.
TRAMPOSO: No se preocupe jefe,
sí funcionará.
LUZBEL: Habla rápido pues.
TRAMPOSO: ¿Por qué no escribe su
propia pastorela donde usted sea el triunfador?
LUZBEL: Escribir yo un
pastorela, estás tarado…(piensa un poco) o no, (hace como que recuerda algo)
Qué gran idea se me ha ocurrido, llamaré a los diablos: Burlón, Perezoso,
Iracundo, Sacatón, vengan pronto. (Entre música, estruendos, gritos y sustos
llegan los diablos, Burlón asustando y riéndose, Perezoso bostezando y
caminando adormilado, Iracundo serio y Sacatón como temor y buscando a alguien)
¡Qué bueno que
están aquí, porqué hay algo muy importante qué decirles!
PEREZOSO: Pues que sea rápido
porque tengo mucho sueño.
IRACUNDO: (Molesto) Tú siempre
estás con sueño, ¿No puedes dejar tu flojera a un lado? (Sacatón al oír los
gritos de Iracundo se esconde detrás de Tramposo y Burlón se arrastra de la
risa por esto)
BURLÓN: Ja, ja ,ja, ja, lo regañó,
ja,ja, ja, ja, jo, jo, jo, jo le tiene miedo, ja, ja, ja, ja, ji, ji, ji, ji.
LUZBEL: (Que se mantuvo
mirándolos molesto) Ya cállense y déjenme hablar, bola de mentecatos. Los he
convocado aquí para darles a conocer mi nuevo plan para de una vez por todas
derrotar a Dios y acabar con su maldito plan salvífico.
SACATÓN: Otra vez lo mismo,
diario perdemos, nomás de pensar en Miguel se me enchina todito el cuero y me
tiemblan las patitas.
PEREZOSO: Si es cierto jefe,
mejor nos hacemos osos de sueño invernal en el infierno y nos dormimos hasta la
primavera, si quiere yo le presto mi diablito de peluche.
BURLÓN: (Irónicamente) ¿Todavía
utilizas diablito de peluche? ¡Qué lindo!
LUZBEL: (Enojado) Ya dejen de
decir estupideces y escúchenme. “Como bien saben, año tras año hemos sido
derrotados en el intento de arruinarle el plan salvífico a Dios, el metiche de
Miguel siempre nos derrota, pero esto ha sido porque hemos sido manipulados por
pastorelas en que siempre perdemos, pero este año será diferente, yo escribiré
mi propia pastorela, donde venceremos nosotros; ¡demonios! Preparen sus armas
para la victoria. (Se van)
Escena II
En el cielo, Gabriel atareado deja papeles en un
escritorio, luego repite varias veces haciendo muecas de desaprobación y
comenzando de nuevo.
GABRIEL: “Alégrense pastores
pues ha nacido el Mesías, el rey de Israel”… no, no, eso ya está muy choteado;
haber está: “Salten y gocen con alegría”… no ese parece mensaje para las
olimpiadas; éste: (en tono chilango) “Chales hijos, ha nacido un chaval que es
el mero chido”… ay no, la anunciación es Jerusalén, no con los chilangos…
entonces, ¿Cuál?... (Piensa un momento) creo que diré una que me salga del
corazón en ese momento (sigue buscando y acomodando papeles, en eso entra
alegría a todo correr:)
ALEGRÍA: ¡He llegado! Todo está
listo: ya le dije a José que recibiera a María, tendrán que ir a registrarse
hasta Belén y justo cuando lleguen nacerá el niño y la estrella ya está lista
para nacer y guiar a pastores y Reyes Magos.
GABRIEL: Muy bien, ¿y los
diablos?
ALEGRÍA: Ni rastro de ellos,
pero no tarda en llegar Entusiasmo que fue a espiarlos (llega entusiasmo)
ENTUSIASMO: Ya estoy aquí.
GABRIEL: Al grano, ¿qué pasó con
los diablos?
ENTUSIASMO: Es extraño, pero
después de una reunión que tuvieron con Luzbel, no han hecho nada, no se ve
movimiento, ni nada por el estilo, parece que esta vez se rindieron antes de
empezar.
ALEGRIÁ: ¿O será que ya no
tienen más cuernos de repuesto? (todos ríen menos Gabriel que muy serio dice:)
GABRIEL: Eso es muy preocupante,
ellos no se darán por vencidos tan fácilmente, así que hay que estar alertas y
prevenidos, mientras tanto vamos con Miguel pues de seguro ocuparemos de su
ayuda. (Salen)
Escena III
Al aire libre, Rebeca está cocinando mientras Bartolo
duerme (ronca) y Gila los mira.
REBECA: (cantando) Ay… ¡que
laureles tan verdes!, que rosas tan encendidas… (Puede ser otra canción
popular)
GILA: (Entremetiéndose a la
canción) Oye mamá, cuando observas el cielo y después ves la situación en que
vivimos, ¿no te preguntas por el Mesías?
REBECA: (siguiendo en lo suyo)
No
GILA: ¿No te ilusiona el saber
que nos salvará de la opresión?
REBECA: (siguiendo en lo suyo)
No
GILA: Somos pobres y las
escrituras dicen que vendrá con y para los pobres, ¿Te emociona?
REBECA: (Con tono de enfado) No
GILA: Todo será perfecto, será
un vencedor, nos guiará como un pastor encamina a pastos verdes a sus ovejas.
REBECA: (Con lástima) Ay mija,
¿Todavía crees que las bolsas de papitas vienen llenas o que pesan lo que dicen?
Eso es cuento para niños que inventa el gobierno para mantenernos tranquilos y
ocupados. Mira, ve a tu padre, dudo que alguien pueda hacerlo cambiar y
trabaje, menos que venga un Mesías para el pueblo.
GILA: Pues se rumora que será en
estos días.
REBECA: Ay mija tan crédula,
mejor ayúdame a hacer la comida.
ERMITAÑO: (Llegando) Los rumores
que se escuchan son ciertos.
REBECA: Lo que me faltaba, a su
edad y todavía cree que el gobierno no es corrupto, ¿qué no ha vivido bastante
como para ver la realidad?
ERMITAÑO: No sueño, ni desvarío,
sino que vivo el amor de Dios y creo en sus promesas, si usted revisa las
escrituras y cuenta las setenta semanas que predijo el profeta Daniel, hoy
llegan a su fin, será un rey de Paz y de Justicia, que nos guiará por los
caminos de Dios.
REBECA: Ahora sí se te saltaron
los tornillos de la cabeza, pero bueno, ese es tu problema, si viene o no
viene, ¿a mí qué?, o, ¿me va admitir en su palacio real como una sus damas?
(Irónicamente) Ja, ja, ja, sigue soñando, pero espero y no mueras engañado.
ERMITAÑO: Pero Rebeca:
comprende… (Sale Luzbel)
LUZBEL: Ya cállate viejo rabo
verde, ¿no ves que enfadas con tus tarugadas?
ERMITAÑO: Tenía que salir la
mosca en la sopa, ¿qué nunca te cansarás de que año tras año te den una paliza?
LUZBEL: Cállate mequetrefe
(enojado, luego pensativo) aunque tienes razón ya me cansé de ir a la cruz
negra cada año, pero esta vez es muy diferente, no pienso volver a perder.
ERMITAÑO: Y, ¿cómo le piensas
hacer?, ¿vas a llamar al diablín colorado?
LUZBEL: Muy chistosito viejito
sarnoso, pero esta vez te vas a comer tus palabras, y déjame hacerte una
demostración: ¡Demonios es hora de trabajar! (Aparecen los diablo asustando por
todas partes, excepto Sacatón que se asusta solo y se quiere esconder detrás de
Luzbel, cuando todos se callan, Bartolo lanza un grito:)
BARTOLO: Ya cállense y dejen
dormir que soñaba con Thalía.
LUZBEL: ¿Cómo te quedó el ojo
vejete?
ERMITAÑO: Goza ahora que puedes
porque… (Se escucha música celestial)
Vienen los ángeles (entra Gabriel y dirigiéndose a los pastores dice:)
GABRIEL: “Os anuncio una gran
noticia pastores (los diablos comienzan a hacer muecas, grandes ruidos y a
distraer a los pastores, no se distingue lo que es ángel habla) hoy en Belén de
Judá a nacido el Mesías, el salvador del mundo, vayamos juntos a adorarlo.” (Se
molesta con las bulla de los diablos y grita:) Silencio (Todos callan) ¿qué
falta de respeto es ésta? déjenme hablar, ya se me hacía raro que no
aparecieran.
TRAMPOSO: (Irónicamente) Miren
al angelito, indignado porque no lo dejan hablar, pobrecito.
BURLÓN: Sí, nadie le hace caso
todos le ignoran, ja, ja, ja.
PEREZOSO: Mira compañero, lo
mejor para ti sería agarrar tus alitas y tu coronita e irte a contar querubines
y dormirte que aquí nada tienes que hacer.
LUZBEL: Ya escuchaste, a volar,
que aquí nada más mis chicharrones truenan.
GABRIEL: ¿Desde cuando la rata
quiere ser el rey de la selva?, veo que no te cansas de intentar, pero nunca
podrás contra el poder de Dios.
LUZBEL: Ese tiempo ya pasó, la
técnica está muy avanzada al igual que los métodos, tus métodos están fuera de
moda, todo pasa, el reinado de Dios está fuera de moda, ahora vendrá mi reinado
que durará por siempre.
GABRIEL: Y, ahora, ¿de cual
fumaste? Despierta de tu sueño Luzbel, Dios es más fuerte que tú, nunca lo
vencerás.
LUZBEL: Basta de charlatanería,
vamos a las pruebas, (a los diablos) contra él atáquenlo.
GABRIEL: Son muchos contra mí:
Miguel, Entusiasmo, Alegría: ayúdenme. (Los diablos lo rodean y lo amarran, van
llegando cada uno de los ángeles por separado, todos con la misma suerte:
después de un poco de resistencia son atados con sorpresa por los diablos,
hasta que Miguel dice:)
MIGUEL: ¿Qué está pasando aquí?
Esto no puede suceder…
LUZBEL: Claro que puede suceder,
sólo tuve que hacer unos pequeños cambios.
GABRIEL: Cambios, ¿a qué?
LUZBEL: Gabriel, amigo mío,
estás actuando en mi obra maestra, mi propia pastorela (muestra el libreto)
claro que tiene unos cambios lógicos a los demás, en esta gano yo y ustedes son
vencidos, todo estos: (señalando a los pastores) se perderán, me irán a
acompañar al infierno, en lugar de ir a adorar a un mocoso.
BURLÓN: Sí, nosotros los
azotaremos, los pincharemos, los quemaremos, sufrirán para siempre.
ALEGRÍA: Pero nosotros…
TRAMPOSO: Ah, me olvidaba, como
no hemos ensayado el final, no saben qué va a pasar, ustedes se quedarán aquí
solos, atados, morirán de frío, nosotros iremos por ese niño, y de una vez por
todas no habrá salvación.
ENTUSIASMO: Esto no puede
quedarse así, alguien vendrá a ayudarnos.
PEREZOSO: ¿Quién? El angelín
colorado, o Julio César Chávez., ja, ja, ja.
IRACUNDO: Griten, griten a ver
quien los salva.
GABRIEL: ¿quién podrá ayudarnos?
DIABLOS: Nadie, nadie.
GABRIEL: ¿Quién podrá ayudarnos?
SACATÓN: Háblale a quien
quieras, no le temo a nadie.
GABRIEL: ¿Quién podrá ayudarnos?
RAFAEL: (Aparece del otro lado
del escenario) Yo, el enviado de Dios
LUZBEL: y, ¿tú quien eres y qué
haces aquí?
RAFAEL: Soy el arcángel Rafael y
vengo de parte de Dios a vencerte.
IRACUNDO: Tú y cuantos más.
RAFAEL: Yo sólo.
LUZBEL: (revisando su libreto)
No apareces en mi reparto, pero de igual forma tendrás la misma suerte que
ellos (señalando a los ángeles) A él. (Los diablos se abalanzan contra él, pero
no logran vencerlo, los tumba, los torea, baila hasta que todos corren a
esconderse detrás de Luzbel)
(Desesperado buscando entre sus
libretos), esto no es posible, no estaba escrito en ningún lado, ¿de donde
diablos saliste? Pero, ¿Cómo fue posible si no estabas dentro del reparto de mi
pastorela?
RAFAEL: Fácil y sencillo,
simplemente escribí mi final a tu pastorela (muestra su libreto), me tomé la
libertad de corregirla un poco y actuar por vez primera, ¿Qué te parece?
(mientras tanto, desata a Miguel y este a los otros ángeles)
LUZBEL: No, esta vez y yo seré
el encargado de hacerte tu bienvenida a las pastorelas con una derrota (a los
diablos) A él. (Todos se hacen de los que no escucharon, comienzan a silbar y
hablar de cualquier cosa y cuando Luzbel descubre esto dice:) Está bien, está
bien bola de miedosos, siempre es lo mismo: “Si quieres hacer algo bien, tienes
que hacerlo tú mismo”, bien lo dice el refrán (dudando) pero, no pensarán
atacarme todos juntos… pues va en contra de sus principios.
RAFAEL: (Adelantándose) No te
preocupes garrapata con cuernos, yo solito puedo.
LUZBEL: Pero miren al Octavio
Paz de los pobres, yo te voy a enseñar cómo se acaba una pastorela basada en la
realidad.
RAFAEL: uy, uy , uy; pero mira
como estoy temblando, ja, ja, (Irónico) un chivo de rancho como tú qué puede
enseñarme.
LUZBEL: Me dijo Chivo… y de
rancho… pues mírate completo por última vez, que voy a hacer alitas al carbón.
RAFAEL: Te estoy esperando. (Se
pelean, Rafael lo torea, lo tumba, lo persigue hasta que Luzbel grita
desesperado:)
LUZBEL: ¡retirada, retirada!
(Casi para salir se detiene, toma aire y muy seguro dice:) nos volveremos a
ver. (Se va altivo)
GABRIEL: (Dirigiéndose a los
pastores) Espero que estén convencidos de que ha nacido el Mesías y que Dios
siempre vence. Rebeca, Dios nos ha nacido y ha venido con amor especial para
con los pobres.
REBECA: Lo creo, lo creo.
ALEGRÍA: Entonces cantando
alegremente vayamos a adorar al divino niño.
ENTUSIASMO: Si, cantemos y
marchemos llenos de entusiasmo a la presencia de Dios hecho hombre. (Salen
cantando)
Escena IV
María y José en el Portal
MARÍA: ¡Qué hermoso es nuestro
hijo!, pero, ¿qué será de él? El ángel me dijo que será llamado hijo del
altísimo.
JOSÉ: No lo sé María, es un
misterio que Dios se tiene guardado, pero a mí el ángel me dijo que era obra de
Dios, y que él librará a Israel de la Opresión.
MIGUEL: ¡Quién como Dios!, Salve
María, hemos venido a adorar a Jesús el Hijo de Dios.
MARÍA: Bienvenidos aquí está el
niño.
MIGUEL: (Dirigiéndose a los
pastores) Entren, entren, no hay noche más hermosa e iluminada que ésta, hasta
una estrella ha nacido.
GILA: Ya lo decía yo, tanta
belleza tenía que venir de algún lado, Niño Santo, te ofrezco mi vida y lo poco
que tengo.
BARTOLO: Sé que he sido un
flojo, pero ante ti prometo cambiar, trabajaré por mi familia y por ti.
REBECA: Yo no creía que vendría,
pero me he convencido Niño Santo, Dame Fe.
ERMITAÑO: Bendito niño, tanto
tiempo esperándote, qué belleza contemplan mis ojos, ¡Yavhé a cumplido!
JOSÉ: Gracias pastores por
venir, el niño les agradece.
MARÍA: Este niño es la promesa
de Israel, adorémosle todos.
LOS ÁNGELES: “Gloria a Dios en el cielo y paz en la tierra a los
hombres de buena voluntad”
Fin
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